Una opinió

Es increíble lo que la gente es capaz de hacer para colarse. Sí, en esas colas que se forman en el supermercado, las tiendas, el INEM, los bancos y un largo etc.
Y es que de vez en cuando tendría que salir nuestro monstruito interior y soltar algún alarido en señal de protesta. Por ejemplo, en la cola del supermercado, sea la hora que sea, siempre das con el abuelo/a  que tiene prisa y se te pega como una lapa. Sientes que te empuja, le miras mal mientras ¡¡rebusca en el monedero como si fuera a darle un infarto ahí mismo!!  ¡¡¡Por favor!!!! que yo voy al trabajo y usted lo máximo que se pierde es el Sálvame. Después está el del banco, que entra, se acerca a una mesita y se pone a  revolver papeles. Espera un rato y cuando estás despistada se te pone delante con total normalidad. Te mosqueas, pero piensas que ha tenido que rellenar algo y que sólo tiene que dárselo al banquero, así que esperas resignada. Llega su turno y te das cuenta por cómo habla de que se te ha colado ¡¡¡¡Gdkjakjdfha!!! Montas en cólera pero no haces nada, cuando en realidad te gustaría pegarte a su espalda para echarle el aliento en la nuca y que se acojone.

Fer un comentari